Dice que es Dios… pero Dios no corre perseguido por las Mantis… así que este hecho no está demostrado.
Es borde y seco… Cambió su alma por una jarra de cerveza negra, más que negra, turbia; así que la palabra compasión no entra en su vocabulario.
Si quieres ser despreciado… él es la persona que buscas.
Otaku empedernido y fan declarado del Payaso, así como de Futurama y más cosas que no apetece escribir.
Conoce a Smelly Cat, el gato que tiene su propia casa.
Sus amigos nunca quieren volver con él a tomar chupitos, porque nada vuelve a ser como antes… para sus hígados.
Ahora vive en la casa donde todo está cerca. Vamos, en un zulo.